Daniela Bascopé muestra su lado duro en La Doña

Ofreció su mejor interpretación del acento mexicano para ganar el papel de Valeria Puertas, una jueza corrupta que es víctima y victimaria

Daniela Bascopé no le tiene miedo a ningún reto. La actriz de 34 años de edad comenzó en el teatro y luego se mudó a la televisión. Participó en varias telenovelas de RCTV y Venevisión que la convirtieron en una artista reconocida y querida por el público venezolano.

En 2007 un reto aún mayor apareció en su vida: un tipo de cáncer en el sistema linfático la alejó de las pantallas por un tiempo y la lucha por la vida comenzó. Las muestras de apoyo y solidaridad que recibió la marcaron, así que decidió compartir su experiencia durante este proceso en el libro Vencer y vivir , publicado por la editorial Santillana y que se convirtió en uno de los más vendidos en el año 2009.

Bascopé, poco a poco y sin apuro, ha logrado escribir su nombre con tinta indeleble en la vida artística nacional. En 2012 se casó con el también actor Iván Tamayo y desde hace más de año y medio viven en México.

Tamayo participa en El señor de los cielos , una serie transmitida por Telemundo y esta fue una de las razones para la mudanza. La otra es que los padres y hermanos de la actriz residen en territorio mexicano.

Bascopé comenzó a buscar su espacio en el mercado televisivo mexicano y decidió participar en el casting para optar al papel de Valeria Puertas, una jueza corrupta en la nueva telenovela de Telemundo, La doña . “Pensé que no podía quedar porque el personaje requería tener un acento mexicano o al menos neutro, pero creo que tengo cierta facilidad con los acentos. Lo hice al estilo mexicano y quedé”, recuerda.

La actriz ya había participado en Las bandidas , una telenovela producida por R.T.I. Televisión para Televisa, pero esta se grabó en Venezuela, dentro de las instalaciones de RCTV desde 2012. Así que La doña es su primer proyecto fuera de del país.

La preparación para el papel no fue sencilla. Recuerda que tuvo que estudiar las leyes mexicanas y participar en trabajos de mesa con los directores y actores con los que compartía escenas. El papel que interpreta Bascopé es víctima y victimaria, pues es maltratada por su esposo: “Valeria Puertas es un personaje real con todos sus matices. No es completamente buena, ni completamente mala. En México se observa mucho la violencia doméstica y mi personaje muestra la redención, ves cómo ella concientiza la toxicidad de la relación que mantiene. Es un excelente mensaje”.

La participación de Bascopé no es el único toque venezolano que tiene La doña , pues esta telenovela es una versión actual de Doña Bárbara , la obra escrita por Rómulo Gallegos.

Altagracia Sandoval, interpretada por Aracely Arámbula, es la protagonista de esta historia que, como en la versión original, también es abusada sexualmente por un grupo de hombres.

El actor argentino David Chocarro interpreta a Saúl, el protagonista del dramático, quien se verá envuelto en un triángulo amoroso entre Altagracia y su hija Mónica, el personaje interpretado por la mexicana Danna Paola. Inicialmente se iba a llamar Doña Bárbara , como la novela publicada en 1929, pero se decidió el cambio de nombre porque esta versión es mucho más moderna que los otros seriados inspirados en el libro.

Para la actriz y cantante venezolana, La doña es un gran reto y una oportunidad para exponer su trabajo ante el público internacional. La telenovela se estrenó en Estados Unidos recientemente y pronto podrá verse en las pantallas mexicanas. “Deseo que se estrene ya en México porque aquí el público responde muy bien y me encantaría ver qué les parece el proyecto”, expresa la intérprete.

La nostalgia invade las mentes y corazones de quienes hoy buscan un lugar para mostrar su trabajo alrededor del mundo. Bascopé desea tres cosas para Venezuela: “Espero que mi país mejore, que sea consciente de lo que hay que hacer para transformar esta época que para muchos, y en muchos sentidos, ha sido oscura. Todos los venezolanos debemos pasar por un proceso de transformación y crecimiento, pues todo lo que nos ha pasado como país y como sociedad tiene que dejarnos un aprendizaje y hasta que no aprendamos como colectividad, evidentemente, lo que está afuera no se va a transformar. Tengo fe en que tarde o temprano las cosas tienen que mutar. Les mando un abrazo a todos”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *